No sé a cuántos de ustedes les tocó aquello de contestar preguntas en un cuaderno, que hace ya muuuchos años se denominaba chismógrafo… Estos provenían en general de mujeres, que por ser más “románticas” (yo diría cursis y tontas) pensaban que esas respuestas eran de vital importancia y que las conservarían por los siglos de los siglos… Amén
Con el apogeo de las computadoras, el formato de estos “chismógrafos” ha cambiado. Nomás el formato, las preguntas siguen siendo exactamente igual de absurdas en ocasiones
. ¿A cuántos de ustedes no les han llegado correos con preguntas como:
- ¿cómo te llamas?
- ¿por qué te pusieron ese nombre? [si hubiéramos estado concientes de eso, muy seguramente habríamos elegido nuestro nombre, creo yo]
- ¿cómo te dicen de cariño? [dudo que alguien sea tan suicida como para llamar a las personas que te respondan por ese nombre "cariñoso"]
- ¿en qué lugar te gustaría vivir?
- ¿donde te gustaría hacerlo? [claro, algunas preguntas son más "directas"... aunque claramente ambiguas, pues aquí una posible respuesta podría ser: pues quizá en Alemania o Australia (y me refiero a un doctorado, por ejemplo)... no todos tienen la palabra SEXO en sus neuronas]
- ¿te has tirado del bungee?
- ¿te has emborrachado?
- ¿coca o pepsi?
Y un laaargo etcétera de preguntas tontas. Luego viene la serie de preguntas que pretenden “destaparte”:
- ¿qué es lo que no te gusta de ti? [¿acaso alguien está completa y absolutamente contento consigo mismo?]
- ¿tienes novio (a)?
- ¿has sido infiel?
- ¿has llorado por alguien?
- ¿tienes secretos?
- ¿beso o algo más?